10 Años de Fotografías en la Red      
julio 2000 ~ 2010      

 

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Selección del autor

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Día 1

Estaba sentada frente a mí cuando descubrí que sus dedos sujetaban unas cañitas para tomar refrescos. No una ni dos, sino cuatro, y colores diferentes: el amarillo y los tres primarios. A veces ocurre; sí, ocurre que todo el entorno es en sí mismo lo suficientemente atractivo como para hacer una foto.

Ella es una chica fantástica.



Día 2

Cada mañana acudía a tomar un café al mismo lugar frente al mar y, casi siempre, ocupaba la misma mesa: la número 25. El mar, que acaba atrapando la atención, aquel día dejó su protagonismo a unas minúsculas gotas de agua vertidas sobre el mantel.



Día 3

Encontrar una obra en un museo de arte moderno es tan fácil como mirar hacia las propias instalaciones del recinto, sin reparar en lo expuesto. Orificio seguramente nunca pensó que sería objeto de la mirada de mi lente, tratando descubrir en él alguna similitud con la Divina Proporción y la geometría.



Día 4

Una eclosión de luz, así debió ser el inicio. Cada uno de los destellos que aparecen esparcidos en el cielo, ilumina a los que le precedieron. Nuevas ilusiones que se suman a lo andado.



Día 5

Llegar, colonizar, herir, extraer y abandonar: paisaje en Riotinto, donde los riachuelos parecen sangrar y un camino asfaltado separa dos casas, tiñendo de gris el ocre de la tierra. El cielo sigue siendo azul celeste.



Día 6

La gata Albero se acercó mientras yo caminaba. Parecía querer decir algo con su mirada y maullidos, porque, seguramente, tuvo trato con los humanos. Cada vez que veo la foto me pregunto qué habrá sido de aquella gata que descubrí cerca de la arena de la playa.



Día 7

Las nubes alivian el calor y dan un respiro, aunque también merma la cartera de clientes. Hay quienes llevan su negocio encima cada día; más en verano, donde los mercadillos ambulantes dan paso a incesantes caminatas por playas repletas de bañistas y ociosos.



Día 8

Varias veces he fotografiado la sala dedicada al Partenón durante mis visitas al Museo Británico. Ninguna de ellas logré igualar la magia de la primera vez que la fotografié. Ahora que trato de evitar que la más mínima partícula de polvo se aposente en el sensor de la cámara digital, valoro mejor los arañazos en el viejo negativo.



Día 9

La belleza del cielo invitaba a fotografiarlo. El azul, admirado siempre, convertido en el atrezo de las nubes y la gaviota, cuyo mejor secreto guarda la posición aerodinámica de sus alas.



Día 10

La arena de la playa quedó pegada al pie, que se mostraba integrado con la superficie del espigón erosionado por los envites del mar.



Día 11

El varadero se reveló como verdadero contenedor pictórico. Las embarcaciones dispuestas para quedar acicaladas mostraban los más diversos cuadros abstractos.



Día 12

Majestuosos e impresionantes durante la aproximación al aeropuerto.



Día 13

Cuando se dispone de tiempo suficiente, casi un año, y los recursos son limitados, las treinta y seis diapositivas de un carrete, nada comparado con una tarjeta de memoria actual, el particular punto de vista de la ciudad, tantas tardes contemplado, acaba por convertirse en mucho más que una foto de recuerdo.



Día 14

La fotografía en blanco y negro es intemporal, al parecer. A esta imagen hay que añadir el coche de época, protegido por la lona de la intemperie del puerto.



Día 15

Hacer turismo visitando ciudades en busca de sus virtudes es lo normal. Lo extraordinario es descubrir una puerta de un vehículo junto a un paso de cebra, seguramente olvidada por algún repartidor de recambios. Quién sabe.



Día 16

Llegar a la ciudad, y descubrirla convertida en toda una fiesta de espectáculos callejeros, resultó ser una de las sensaciones más reconfortantes que un turista pueda recibir. Gorditas me dio la bienvenida a Bruselas como nadie mejor podría haberlo hecho.

Día 17

Las monumentales edificaciones de Brujas contrastan con la modernidad del autobús que parece esperar en la acera contraria de donde están los turistas, empequeñecidos por la grandiosidad arquitectónica.



Día 18

De la época que fue a la nueva época de películas de época: los coches desvalidos. Estos coches tendrán una nueva oportunidad, y puede que formen parte del atrezo de una buena película.



Día 19
Aislarla todo lo posible del entorno, dejando que la muralla del castillo apareciera en el cuadro, esa fue la idea en el momento de hacer esta foto de la talla del Cristo del Amor durante la segunda vez que salía en procesión por las calles de la ciudad.



Día 20

El mismo corazón de Andalucía, donde unas veces hay el amarillo de los girasoles y otras pasto verde. Allí habita la yegua.



Día 21

El pequeño puente de madera es transitado por cientos de personas que pasean junto al mar cada día. Han pasado siete años desde aquella mañana en que las cuerdas sujetaran fuertemente la barandilla. Aún, hoy, aprietan, pero el paso del tiempo hace, poco a poco, mella en sus nudos y trenzado.



Día 22

Los grandes acontecimientos que viven las ciudades contribuyen a su transformación. La panorámica recoge una de esas transformaciones con motivo de Expo Zaragoza 2008.



Día 23

Líneas simples para un edificio de sede Institucional.



Día 24

Resulta, al menos, curioso que sea la cerradura la que haya que acercar a la llave, y no al contrario.



Día 25

Es paradójico que aquel que vuela libremente contemple las evoluciones de las aeronaves posado en un alambre de espinos



Día 26

Ella se disculpó con un gesto al descubrirse dentro del cuadro en cuanto oyó el disparo de la cámara. Sin embargo, yo agradecí que apareciera en él: la estaba esperando.



Día 27

La atención con que la señora contemplaba la pintura, que hasta ese momento parecía colgar de la pared solo para ella, recabó mi interés; aunque no más que la disposición que había elegido para acomodarse en los asientos, respetando la regla de los tercios.



Día 28

Al ver lo que quedaba del globo azul atrapado por la pita, traté de imaginar el desconsuelo que debió sentir la personita que paseaba con él cogiéndolo de la cinta.



Día 29

Si alguna vez oyó decir que Sevilla tiene un color especial, doy fe de que es cierto.



Día 30

Las ciudades reservan lugares para sus mejores enseñas.



Día 31

Elegancia camina con prisas esta mañana. Y voy tras ella.